• Dic 29, 2017
Porteo oculto de arma corta: 10 consejos para novatos

Porteo oculto de arma corta: 10 consejos para novatos

Desde varios puntos de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Fuerzas Armadas me llegan preguntas por Whatsapp. Algunos por noveles, otros llevan muchos años pero han cambiado de destino. Así pues convierto mis respuestas en entradas de Blog con la esperanza que puedan serle de utilidad a todos. Hoy hablamos de porte oculto de arma de fuego.

Muchos necesitan o deben portar un arma oculta por motivos de trabajo o autoprotección. Qué, cómo y dónde son algunos tabúes de los que se habla y divaga. Te damos unos consejos prácticos que NO pretenden asentar cátedra. Están basados en la experiencia y en la lógica, espero que te sirvan.

Para comenzar hablemos de quiénes tienen la necesidad de portar arma oculta:

  • Particulares: necesidades de autoprotección (personal bajo amenaza, joyeros, etc.)
  • FAS / FCS: necesidades del servicio (personal de información, escoltas, PJ, etc.) como también por autoprotección.
  • Seguridad Privada: servicios de escolta

Debemos tener en cuenta el tipo de arma que debemos portar y sus dimensiones. Si es el arma de servicio, arma secundaria o particular, etc. En función del  modelo y tamaño (estándar, subcompacta o compacta), será más fácil su ocultación y podremos encontrar mejores o peores fundas para portarla (también podemos fabricarlas nosotros con láminas de kydex, algo de conocimiento y práctica).

Para porte oculto, como norma general buscaremos utilizar siempre una funda interior para ello. Primando las rígidas sobre las flexibles. Debemos evitar el colocar el arma de forma indiscriminada en la cintura sin un medio de “sujeción” de la misma.

Vayamos al grano:

1- Mentalidad y actitud

Bien, sin mentalidad ni actitud de ante mano no podemos plantearnos nada en la vida, ni mucho menos con armas de fuego. Un profesional de la seguridad no lleva un arma encima para intimidar, ni obligado porque sí (si es así debería plantearse otro trabajo no relacionado con las armas).  Se lleva para lo que se lleva, garantizar la autoprotección, la protección de terceros u otros casos.

Si vas a ser portador de un arma de fuego adquieres un compromiso crucial con la sociedad y con la vida. Te comprometes a entrenar, a conocer lo que debes o no hacer, a la correcta y segura manipulación del arma.  

Además debes tener la actitud correcta que conlleva llevar un arma las 24hs. Creo que no debo profundizar en ello puesto que son cosas esenciales y que todo profesional armado debe conocer: no alardear del arma, no exhibirla en público, no ingerir bebidas acohólicas, no llevar ropa ajustada, tener precaución, anticiparse, etc.

 
2- Comprende la legislación y sé consciente de qué puedes o no hacer

Tanto si estás en territorio nacional como en el extranjero, este artículo está destinado para profesionales de la seguridad armados y no para pistoleros ni “taxistas con pistola”. Debes conocer al dedillo la legislación, la proporcionalidad del uso de la fuerza y estar seguro de lo que vas a hacer. Debes tener las cosas claras por varios motivos.

Primero y más importante: NO DUDAR. La duda acaba con vidas. Y ya se han visto casos en España y evidentemente otros países, donde por dudar en el empleo del arma de fuego se han visto gravemente perjudicados en su integridad física y por ende, moral. Pero esto es otro cantar. Escucha a Ernesto Pérez Vera, un Policía que no dudó en usar su arma de fuego cuando su vida y la de terceros corrían peligro (minuto 59).

Segundo y no menos importante: no acabar en la cárcel o perseguido en un país extranjero.

 

3- Hagas lo que hagas, que sea eficiente y siempre igual.

 

Lleva siempre tu EDC (Every Day Carry) encima. Si portas el arma a la cadera, si tu navaja está en el bolsillo izquierdo, si tus cargadores van de una forma, si tu extensible la llevas cruzada en la cadera. HAZLO SIEMPRE IGUAL y acostúmbrate a ello.

Uno de los errores más graves que se producen es el cambiar de posición el arma y el equipo continuamente. Conozco realmente muy pocas personas capaces de modificar su equipo y posición del arma y responder en situaciones complejas y bajo estrés de forma eficiente. Aun así, ellos tenían sus propios protocolos, que les valen a ellos y han entrenado miles de veces.

 

Busca el equipo que mejor se  adapte a tu morfología, a tu trabajo y a las necesidades de tu servicio. Pruébalo y entrena con él, crea hábitos correctos, acostúmbrate y modifica lo que creas necesario, pero una vez consigas la optimización en la colocación de tu equipo y manipulación de tus armas, no lo estés variando siempre.

“When the shit hit the fan” (expresión anglosajona que significa “cuando todo se va al garete” o “cuando se lía la gorda”) te va a hacer falta estar diestro en el empleo de tus armas desde donde la portes.

 

 

4- Entrena seriamente en TTPs de porteo oculto.

Vamos, esto es lógico. ¿De qué te sirve todo si no entrenas tácticas, técnicas y procedimientos de porteo en ocultación? Está claro que una vez arma en mano, la técnica básica es la misma (empuñe, posición, alineación de miras, control del disparador, etc.).

 

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He visto gente en entrenamientos y cursos que por ganar unos segundos en el entrenamiento y luego fardar tomando cervezas, se metía la camiseta por dentro dejando la empuñadura a la vista, o se quitaban las chaquetas. En fin, siendo fieles a la máxima: entrena como trabajas, trabaja como entrenas. En la calle no estás en posición lanzada y de alerta, con las manos a ambos lados de la cadera cerca de la funda, pistola casi fuera esperando un estímulo para abrir fuego. Más bien todo 

lo contrario, todo pasa cuando menos lo esperas, así que debes esperar lo inesperado y tener siempre una consciencia / control de la situación actualizada. Eso también es entrenable.

 

La extracción más o menos eficiente y uso del arma, variará en función de:

 

  1. Experiencia del operador: no es lo mismo un operador diestro y entrenado que uno que coloca “un hierro con cartuchos” en la cadera porque “se lo dieron en el curro”.
  2. Tipo de funda: si no lleva funda, tras un enfrentamiento, carrera, etc. probablemente el arma no esté donde la ha dejado en el primer momento. Ya hablaremos de ello en el siguiente punto.
  3. Localización del arma: como es de esperar, no es lo mismo portarla situada a las 5 o a las 6 (cadena posterior, parte de atrás del cuerpo), que a las 12 (cadena anterior, parte delantera del cuerpo) que a las 3 o 9 (laterales del cuerpo). Biomecánicamente hablando no es lo mismo desenfundar y abrir fuego con el arma en una posición o en otra. Como así tampoco se disimula de igual forma un arma colocada en la cintura a la espalda (donde fácilmente te pueden palpar o se te puede notar) que portarla en la fosa ilíaca o de frente donde es una zona más “personal y privada” donde, por norma general, nadie va a acceder con facilidad.
  4. Condición en la que se porta el arma: fácil, si llevas cartucho en recámara, desenfunda y fuego, quizás salves la vida. Si no, salvar la vida quizás te tome unos segundos más que probablemente no tengas.
  5. Situación y entorno: lógicamente no es lo mismo desenfundar de forma proactiva para proceder a la detención de un individuo que desenfundar de forma reactiva ante una amenaza.

 

Dependiendo de dónde lleves posicionada tu arma, así será de ventajosa o difícil su extracción. En el artículo y en el vídeo del empuñe, vemos cómo el tipo de funda empleada variará el inicio del empuñe y facilitará o dificultará una extracción sujetando el arma de forma firme, eficiente y segura.

Entrena, entrena y vuelve a entrenar, todo entrenamiento es poco frente a situaciones de vida o muerte. Aprende a retener tu arma, a desenfundar arrodillado, tumbado, tras haber sido golpeado, en estrés, mareado, saliendo de la X… en fin. Entrena todas las situaciones y las peores condiciones. No lo olvides, eres un profesional armado y es tu deber.

 

5- Ten preferencias e invierte en buen equipo.

 

Kydex antes que cuero. Cuero termo moldeado rígido antes que cuero blando. Cuero blando o cordura antes que ninguna. Lleva el arma como sea antes que nada.

 

Cuando busco una funda para porteo oculto persigo las siguientes características.

 

  1. Que mantenga mi arma fija y siempre en el mismo sitio
  2. Que una vez colocada, me despreocupe y sepa que nada cambia si corro, salto o hago un cuerpo a tierra.
  3. Que no abulte más de lo que abulta la propia arma
  4. Que no sea “cantosa”
  5. Que me permita una eficaz transición a fuerza mayor como así también a fuerza menor sin tener que utilizar ambas manos ni tener que buscar el contenedor para volver a enfundarla
  6. Que me permita un desenfunde rápido y no se enganche
  7. Que sea segura para su cometido

Cuando pongo todo ello en juego, pocas fundas me ofrecen las soluciones que busco. Yo tengo mis preferencias.

Las fundas de Kydex exteriores de paisano u OWB (Outside the WaistBand), cumplen muchos de los puntos pero no me permiten una ocultación real y absoluta del arma puesto que la misma va por fuera del cinturón y pantalón..        

Las fundas de kydex de interior cumplen con todas las expectativas (hay muchos modelos y diferentes opciones para los “gustos y necesidades” de cada operador). La funda INCOG de G-Code me parece estupenda opción IWB (Inside the WaistBand) http://www.haleystrategic.com/equipment/holsters-and-carrier/incog-iwb-holster-glock-19-23

 

Otra opción que me parece extraordinaria por su minimalismo es la funda CON TRABILLA Deep Concealed de SOB Tactical: https://sobtactical.com/store/kydex-holsters/

En segundo lugar, sigo optando por fundas de interior de cuero termo moldeado duro, siguen siendo una maravillosa opción, pero asegúrate que no se deformen y sean rígidas.  Las fundas Condom (de piel) de SOB Tactical, son indiscutiblemente un ejemplo de esta opción: https://sobtactical.com/store/leather-holsters/

En tercer lugar tenemos las fundas de interior de lona, cordura o cuero blando. Esta es una opción que desaconsejo pero he utilizado en ocasiones (protección de traslados de material, protección de personalidades) donde se requería la máxima ocultación y el nivel de amenaza era extremadamente bajo, además de NO contar con otro medio. Su principal ventaja es que no abultan nada y mantienen el arma en su posición. En contra partida, para poder enfundarla se requiere un cuidado extremo para que ningún pliegue se introduzca por el arco de guardamonte generando una descarga involuntaria.

Son la última opción antes de llevar la pistola sin funda, pero por favor, extremad cuidado a la hora del enfunde. Os añado unas fotos que a más de uno le sonarán de una funda de piel (bajo mi punto de vista se puede añadir poca atención y mantenimiento de la misma)

Finalmente, si no tenemos medios, ni recursos y no queda mayor opción, podemos colocar el arma sujeta con el cinturón y por dentro del pantalón. Pero ya sabes, si corres, saltas, vas al suelo, luchas, etc. puede ser que el arma se desplace por el movimiento e incluso puede llegar a caerse. Deberás tener cuidado a la hora de portarla para que no acabe en manos del otro.

 

Para este caso también se ofrecen dos soluciones:

Podemos mencionar las riñoneras, bandoleras, etc. Son una opción para cuando tienes que ir con ropa deportiva o de verano y no es posible portarla encima. Eso sí, por favor, si portas arma oculta, no te cantees con una bolsa táctica llena de MOLLE y parches morales.

Por último disponemos de fundas sobaqueras, en las cuales el arma queda bajo la axila. Y de las fundas tobilleras, para pistolas o revólveres de pequeño tamaño. En mi caso descarto estos dos modelos por razones operativas, así que por ello no profundizaré en el asunto.

 

6- No te “cantees”

 

Perdona la jerga, pero necesitaba decirlo así. NO TE CANTEES. Quiero decir, no te delates a ti mismo. Dime que no has visto al típico portador de arma de fuego que le gusta llevarla oculta pero que se vea el bulto y “alardear de forma pasiva” de su arma sacando pecho y mirando de reojo. Vamos, seguro que sí, además son como las farolas, estos John Wayne están por todos lados.

 

Conozco algunos escoltas que tenían ciertas actitudes de este tipo como medio disuasorio frente a delincuencia de bajo nivel. No me he visto en esa situación ni con esa necesidad por lo que no puedo dar mi opinión, supongo que a ellos les funcionaba. En mi caso tuve siempre dos opciones: he ido con todo el equipo de asalto a trabajar o la he llevado oculta y disimulada al máximo.  

 Habrás podido apreciar en el punto anterior, cómo la colocación del arma puede, en ciertas situaciones y movimientos, delatarse.

 

7- Acostúmbrate a ella y pórtala siempre.

 

Si eres potador de un arma de fuego por cualquiera de los motivos mencionados, porta tu arma siempre y durante todo el día. Acostúmbrate a ella y a que forme parte de tu EDC (Every Day Carry). Así como llevas tu móvil o tu cartera con naturalidad, lleva también tu arma. Aprende a convivir con tu arma y tu entorno, es una nueva forma de vida, la del profesional armado y 24hs alerta.

No sería la primera persona que va a por pan y tiene que echar mano al arma… y ésta estaba en el armero de casa. Malas decisiones.

 

8- No toquetees tu arma

 

Bien, sé que te gusta tu arma y que te la has comprado con tu primer sueldo. Haces bien. Pero no estés toqueteándola siempre que la llevas oculta. Si la sientes no te preocupes, el arma sigue ahí. Sé que al principio es “preocupante” y si vienes de la milicia como yo, tendrás costumbre de palpar que todo el material está y sigue en su sitio y realizar siempre comprobaciones automatizadas.

En este caso no, con sentirla te basta. Cada vez que llevas tu mano a la cintura o donde sea que la portes la tocas y vuelves, automatizas el gesto y crearás un hábito difícil de corregir. Hábito que te puede costar el pasar desapercibido o la vida en según qué entornos.

 

9- No la recoloques delante de la gente.

 

A colación de lo anterior, otro error que hay es que manipules o recoloques el arma en público. Aunque creas que lo disimulas bien y que nadie se da cuenta, no son movimientos naturales y se perciben por muy bien que lo hagas. Si llevas una buena funda no deberías tener que estar recolocando tu arma. Esto suele pasar a quienes no llevan funda ni sistemas de fijación (como el gunclip). Grave error que también te puede costar el pasar desapercibido o la vida. No, no exagero.

 

Si por cualquier motivo debes hacerlo, vete al servicio o hazlo en algún lugar cerrado, evita el “esconderte” para manipularla, eso también cantea.

 

10- Evita disfraces: El “Civilian Tacticool”

 

Este punto es maravilloso y muchos se van a enfadar conmigo. Vamos a llamar a nuestro hombre “Pepe” (por poner cualquiera, sin ánimo de ofender ni mencionar a nadie). Pepe está en zona de operaciones o en territorio nacional y tiene funciones de información o protección con perfil bajo. Resulta que nuestro “Pepe” se ha hecho con un buen cargo, Pepe es Tacticool.

ACLARACIÓN: No hablo de equipos de contratistas desplegados o compañías militares privadas, armados y equipados. En ese caso el fin justifica todos los medios y no hay que quedarse cortos. No voy por ahí. 

Retomemos.

Equipo de “Pepe el Tacticool”.

De pies a cabeza:

  • Botas de trekking “tácticas en colores corporativos”
  • Pantalón “táctico tres mil bolsillos”
  • Camiseta técnica
  • Camisa “táctica”
  • Chaqueta “Táctica” con más accesorios que un Panda y mucho velcro.
  • Shemagh en colores “tácticos”
  • Gafas de tiro “tácticas”
  • Gorra color coyote “táctica”
  • Barba “Hipster Táctica” perfectamente recortada.
  • Parche que pone “Soy el más matador de los matadores y como cochinillo” con muchas calaveras.
  • Bolsa bandolera MOLLE, en colores “Tácticos”, colocada “Tácticamente” y con todos los accesorios “Tácticos” colgados y otro parche que pone “Me gusta empujar”.
  • Guantes “color Táctico”, claro que sí.
  • Cara y expresiones “Tácticas”.

 

Pepe es Tacticool, la moda del Operador Táctico. Perdonad nuevamente por la jerga utilizada, pero creo que un poco de ironía hace que esto sea más digerible. No estoy en contra de este material, ni de esta ropa. ¡Ni mucho menos! De hecho soy el primero en usarlo por comodidad y versatilidad. Eso sí, mi consejo es; si quieres o debes pasar desapercibido y no llamar la atención, los chicos malos reconocen el equipo y el material, la moda tacticool te sobra.

Si eres portador de armas de fuego, si no te quieres “cantear” la moda tacticool debes “civilizarla” para que se mimetice con tu entorno.  Pasan más desapercibidos unos tejanos, unos zapatos negros y en general una ropa normal, completamente civil que el imperio de las marcas tácticas en un mundo civil.

Gracias por tu tiempo, sólo espero que este artículo haya tenido contenido interesante para ti y que te valga en tu vida y el desempeño de tus funciones.

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